jueves, 21 de junio de 2012

Pérdida

Hace tiempo me topé con este vídeo y pensé: quizás algún día sea necesario recordarlo.
Todos hemos perdido algo alguna vez, algo que era importante: aquel regalo al que teníamos un aprecio especial, el primer diente que se nos cayó de pequeños y que guardamos en una caja, la primera carta que recibí de mi novia aquel verano o esa cinta de cassette que ya no se puede poner en ningún sitio pero que tanto me acompañó en mi adolescencia. Es curioso como establecemos lazos con cosas que, al final, desaparecen.
Sin embargo hay lazos que nunca se extinguen, y hay pérdidas que producen un vacío tan grande que parece que nos acompañará cada minuto de nuestra existencia... Sin embargo aunque este vacío ejerza una enorme fuerza de gravedad sobre nuestro pensamiento, hay algo que también nos acompaña y no acertamos a percibir adecuadamente.



Parece imposible, pero ese lazo permanecerá porque lo que hay en el otro extremo sigue existiendo. Parece imposible, pero ese dolor que se ha pegado a nuestra piel se disolverá poco a poco.

lunes, 16 de abril de 2012

La precisión del cirujano. Extraterrestres


Si dedicamos un rato a pensar cuál podría ser la pregunta más sorprendente que se le puede hacer a un Papa, se nos ocurrirán algunas ideas. Si yo pudiera preguntarle algo que nadie antes hubiera formulado sería...
Os traigo una pregunta que yo pensé que nadie había realizado antes a un sumo pontífice: "¿Existen los extraterrestres?".
Esta es una curiosa pregunta, pero más aún es imaginar en qué contexto puede preguntarse esto a un Papa.
De nuevo a través del libro "Dios y el Mundo" Peter Seewald formuló de una forma muy sugerente esta pregunta al entonces cardenal Ratzinger.
La respuesta, llena de sentido común, no deja de ser sorprendente. Por lo que dice y por cómo se las arregla para dejarnos una reflexión sobre Dios.
Tengo la impresión de que a este hombre se le podría preguntar sobre cualquier cosa, y siempre obtendríamos una respuesta razonable con unas palabras extra sobre Dios.
Os transcribo las preguntas y un fragmento de las respuestas de nuestro actual Papa:

Pregunta: Cuando Dios creó la tierra, la creó como parte de un sistema solar que a su vez pertenece a la Vía Láctea, una galaxia de cien millones de estrellas situada en un mar de galaxias similares que vagan por el universo. ¿Es, pues, tan inconcebible que fuera de nuestro mundo diminuto, en algún otro lugar de ese universo inabarcable, existan criaturas de Dios y quizás hasta seres parecidos al hombre?
Ratzinger: La idea de que no podemos estar solos en ese inconmensurable mar de astros es, en cierto modo, evidente. Tampoco podemos descartar tajantemente esa idea, pues no conocemos el pensamiento ni la creación divina en toda su amplitud. Aunque es un hecho que hasta ahora han fracasado todos los intentos de averiguarlo. Entretanto, una opinión muy fundada científicamente tiende a considerar que la vida extraterrestre es muy improbable.
Lo único que podemos decir es que lo ignoramos. Pero hasta ahora no disponemos de argumentos de peso para afirmar que dichos seres existan en otro lugar.
Por el contrario, sabemos que Dios se tomó tan en serio al ser humano en esta mota de polvo que es la tierra, que Él mismo vivió aqí, vinculándose a este mundo por toda la eternidad.
Pregunta: Si tuviéramos parientes en el universo, ¿figuraría en la revelación?
Ratzinger: No necesariamente, porque Dios no quiso contarnos todo. No nos dio la revelación para proporcionarnos un conocimiento pleno de las ideas de Dios y del universo.
Uno de los libros de la Sabiduría, muy citado por los Padre, dice al respecto: "Dios ha entregado el mundo a nuestra disputa". El conocimiento científico es, por así decirlo, la aventura que él nos ha confiado a nosotros. En la revelación, por el contrario, sólo dice de sí mismo lo que es esencial para vivir y para morir.

jueves, 8 de marzo de 2012

Concepción espectacular

Pensamos siempre de acuerdo al nivel de realidad que percibimos. Por eso, cuando hablamos sobre cosas que no podemos ver, a veces aceptamos conceptos erróneos con gran facilidad.
Es es caso del comienzo y primeras fases del desarrollo de la vida humana. Su comienzo está claramente definido por la ciencia, y se produce cuando se constituye el código genético del individuo. A partir de ahí y hasta su muerte, el individuo será único e irrepetible. Esta constitución se produce en la fecundación, al combinarse las cargas genéticas de los gametos femenino y masculino.
Esta realidad incuestionable que ocurre oculta a nuestros ojos es ocultada por quienes defienden como un supuesto derecho acabar con un ser vivo antes del nacimiento. Los motivos son de lo más variados, y la propagación de esta concepción de realidad alternativa es una burda aplicación del "ojos que no ven, corazón que no siente".
Pero es especialmente trágico que estas tesis hayan calado en la sociedad contemporánea de forma tan generalizada. Y al hacerlo se retuercen y rectifican los argumentos con tanta facilidad que es dificil deshacerlos. Tanto es así que llegamos a paradojas sorprendentes: los que más fuertemente promulgan el progreso en el mundo, defiendan que es lícito acabar con una individuo de nuestra especie.
Una sociedad humana que progrese, lo ha de hacer sobre la base de que el ser humano es lo más valioso que existe, cualquiera que sea su fase o estado de vida. Cualquier otra cosa, es en realidad un retroceso de la sociedad, que acabará teniendo consecuencias desastrosas.
No obstante, con la esperanza de que todo puede ir poco a poco cambiando, os traigo hoy dos videos que me han llegado recientemente y que considero imprescindibles.
Son espectaculares, esclarecedores y están realmente bien hechos.
El primero es una intervención de Alexander Tsiaras, científico que trabaja para la NASA:



El segundo es un estracto de un documental francés de tres episodios titulado "Vida antes de la vida", ganador del Gran Premio de los medios CB News 2006, al mejor programa de televisión en Francia. Dirigido por Nils Tavernier, contiene animaciones en 3D de gran valor informativo y científico. Este fragmento nos muestra la fecundación:

jueves, 23 de febrero de 2012

Cuaresma 2012

Ayer comenzó la Cuaresma del 2012.
Cómo será esta vez y de qué forma la voy a vivir pueden ser preguntas que nos asalten. También nos puede invadir el sentimiento de "otra cuaresma más".
Es curioso por qué la Iglesia propone una y otra vez lo mismo, repitiendo cada año los tiempos. Puede caer uno en una especie de rutina espiritual que provoca cierta insensibilidad.
Pero la Cuaresma no es un concepto que se aprende y ya está, no se memoriza su significado y se vive siempre igual. Porque nuestra vida es siempre distinta, y este tiempo, intenso donde los haya, arroja siempre nueva luz sobre nuestra existencia. Así nuestro espíritu respira de forma continua: inspirando cada Navidad, y expirando cada Cuaresma, en un equilibrio perfecto que nutre todo el ser.
De esta forma, aunque conoces dónde lleva la Cuaresma, no sabes en realidad dónde te llevará a tí.
Seguro que para ti, por muchos motivos esta Cuaresma es diferente a las demás. Y de hecho puede ser la más especial de tu vida.
Por tanto, aprovecho este momento especial para recomendaros un excelente sitio web que nos habla hoy de la Cuaresma. Se trata de aleteia.org, una web que va arrojando luz sobre diversos interrogantes de plena actualidad. 
Te invito a entrar y explorar, tomando como punto de partida la Cuaresma. Para ello pincha en la siguiente imágen:


viernes, 17 de febrero de 2012

Tributo a Rachel Joy Scott

¿Los pelícanos ivernan? La respuesta científica es que no, pero la realidad de este blog demuestra lo contrario. Tras un largo periodo de ausencia, esta mañana ha irrumpido con mucha fuerza una noticia que se ha colado directamente al primer lugar de entre todas las pendientes que tengo por publicar.
Se trata de una noticia, publicada en "Religión y Libertad" que me ha sobrecogido de verdad. La reproduzco íntegra:

20 de abril de 1999, once y media de la mañana. En la Columbine Highschool en Littleton, Colorado (Estados Unidos), Rachel Joy Scott, de 17 años, caía herida a causa de los disparos de dos alumnos que se precipitaron abriendo fuego indiscriminadamente. Uno de ellos se le acercó y, apuntándole en la cabeza, le preguntó: «Y ahora, ¿crees en Dios?». Respuesta: «Tú sabes que creo». Fueron sus últimas palabras, silenciadas por un disparo.
Varios años después de la tristemente famosa matanza de Columbine, el testimonio de Rachel Joy Scott sigue tocando los corazones de millones de personas. Su familia fue poco a poco descubriéndonos el interior de su alma, principalmente con la publicación de sus poemas, diarios y dibujos.
Dibujo de la puerta de su armario: "Estas son las manos
de Rachel Joy Scott y algún día tocarán el corazón
de millones de personas"
La tercera de cinco hermanos, Rachel era una de esas criaturas que no merecería morir jamás. Joven alegre, estudiosa, con deseos de ser actriz y muy religiosa; se tomaba en serio su amistad con Cristo. Así lo demuestra uno de sus escritos: «¡Ve tras de Dios! Donde sea que quiera llevarte, ve. Y no pongas la excusa “sólo soy un adolescente” o “lo haré cuando crezca”, porque no es así como funciona. ¡Dios quiere conocerte ahora!».
Rachel no quería ser «etiquetada como una simple estadística», como escribiría, sino que tenía muy claro qué es lo importante en la vida. Lo sintetizó perfectamente en la portada de uno de sus diarios: «Ni para provecho de mi gloria, ni para provecho de mi fama, ni para provecho de mi éxito. ¡Por el provecho de mi alma!».
Dibujo que hizo 15 minutos
antes de morir
Era muy consciente de que lo que hacía tenía un sentido de eternidad. Sus poemas son los que, sin duda, transmiten mejor esta visión: «¿Qué pasaría si murieras hoy? ¿Qué sería de ti? ¿Adónde irías? No tienes asegurado el mañana, sólo es una posibilidad. Y puede que no la tengas. Y después de la muerte, ¿qué? ¿Dónde piensas pasar la eternidad?». Y concluía con esta resolución: «La eternidad está en tus manos, ¡Elige!».
Pero lo que tal vez impresiona más, entre todo el material, es el dibujo que pintó quince minutos antes de su muerte: sus ojos, de los que se desprenden trece lágrimas cayendo sobre una rosa. ¿Qué es lo extraordinario? Que trece fueron las víctimas esa mañana y que muchas confesiones cristianas en los Estados Unidos simbolizan la Resurrección de Cristo con una rosa (en inglés “rose”, que, en un juego de palabras, se traduciría “Él resucitó”).
(Juan Antonio Ruiz. Religión en Libertad)