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lunes, 5 de diciembre de 2011

Vuelta de tuerca sobre el aborto

Hace unos días ocurrió algo que no fue publicado en los medios. Sin embargo merece un lugar de privilegio entre las decenas de atroces y brutales noticias que nutren nuestros telediarios y noticieros.
Nos lo cuenta Bruno Moreno, con su habitual mirada lúcida, en su blog "Espada de doble filo". Le cito textualmente:
Durante décadas, la propaganda abortista buscó demostrar que el aborto no mataba a un niño, sino únicamente a un “grupo de células” que después, en algún momento que no quedaba claro, se convertiría en un niño. 
Hace unos días, se publicaron las Directrices sobre el cuidado de las mujeres que desean un aborto provocado, del Real Colegio de Tocólogos y Ginecólogos del Reino Unido. Es sabido que, dentro de Europa Occidental, Inglaterra fue la pionera en la legalización del aborto. Por ello, el aborto se ha convertido allí en algo adquirido y a lo que todo el mundo está acostumbrado, así que ya no hay que convencer a nadie de nada. En estas directrices de la asociación oficial de los tocólogos y ginecólogos británicos, se muestra claramente que los médicos saben que están matando a niños que en nada se diferencian de un bebé nacido… y no les importa en absoluto. No es que lo diga yo, lo dicen los médicos. Veamos los textos del propio documento:

“RECOMENDACIÓN 6.21
Debería realizarse un feticidio antes del aborto médico que se produzca después de 21 semanas y 6 días de gestación, para asegurar que no haya ningún riesgo de que el feto nazca con vida”.
Difícilmente podría decirse más claro. Si el feto es suficientemente mayor, hay que matarlo antes del aborto porque, de otro modo, podría perfectamente nacer vivo. Y ése es un riesgo que no se puede correr. ¿No se ponía antes tanto cuidado en decir “interrupción del embarazo” en lugar de aborto? Sin embargo, los ginecólogos británicos dejan claro que interrumpir el embarazo no es lo que se busca, porque en algunos casos podría interrumpirse el embarazo pero con un niño nacido vivo, así que lo que hay que hacer es matar primero al niño. Eso es lo que se quiere y no otra cosa.
El documento sigue diciendo:
“Provocar la muerte del feto antes del aborto médico puede tener consecuencias beneficiosas de tipo emocional, ético y legal”.
Esta frase es de una desfachatez asombrosa. ¿Consecuencias emocionales beneficiosas?Claro, es comprensible. Si en lugar de matarlo y luego sacarlo de la madre lo hicieran al revés, a esa mujer podría resultarle emocionalmente perjudicial ver cómo liquidaban a su hijo ante sus ojos Recoge también el documento, supongo que sin ver la ironía del asunto, que “en un estudio, el 91% de las mujeres indicó que prefería que el feto estuviera muerto” al realizar la interrupción del embarazo.
¿Consecuencias legales beneficiosas? Pues sí, porque por la absurda contradicción de las leyes abortistas, si se realiza el aborto y el niño nace vivo, matarlo es un delito, mientras que matarlo primero y luego realizar el aborto está permitido. Esquizofrenia jurídica de la peor especie. Quizá lo más cínico sea lo de las consecuencias beneficiosas de tipo ético, porque ¿quién puede ver una diferencia ética entre matar al niño dos minutos antes de sacarlo del seno de su madre o dos minutos después? Sólo alguien a quien la ética le trae sin cuidado.
El ser humano se acostumbra a todo y hasta los actos más horribles engendran la indiferencia con el tiempo. Basta ver cómo se habla del asunto con una naturalidad espeluznante:
A las 8 semanas de vida
“Cuando haya una decisión de abortar un embarazo después de 21 semanas y 6 días, debería ofrecerse de forma rutinaria el feticidio […] si no se realiza un feticidio, el feto podría nacer vivo y sobrevivir, lo cual contradiría la finalidad del aborto”.
Es llamativo que alguien pueda usar la palabra “feticidio” y “rutinariamente” en la misma frase. ¿No se nos decía que el aborto era una tragedia tristemente necesaria para salvaguardar la salud o la libertad de la mujer? Aquí, en cambio, se dicen las cosas como son: se ofrece rutinariamente matar al feto antes de interrumpir el embarazo. La tragedia se ha convertido en una rutina.
En cualquier caso, ésta es la frase más clara, con la cual la careta cae definitivamente: “si no se realiza un feticidio, el feto podría nacer vivo y sobrevivir, lo cual contradiría la finalidad del aborto”.Reconocen que el niño podría nacer vivo en ese momento, así que hay que matarlo, porque “ésa es la finalidad del aborto”. La verdadera finalidad del aborto no es interrumpir el embarazo, ni salvaguardar la salud o la libertad de la madre ni ninguna otra cosa más que conseguir que muera el niño.
¿Cómo realizar el feticidio? Muy fácil:
“El Real Colegio de Tocólogos y Ginecólogos del Reino Unido recomienda una inyección de cloruro potásico […] en un ventrículo cardiaco. Podría necesitarse una segunda inyección si no se ha producido una asistolia en 30-60 segundos”.
Es decir, al feto le inyectan una sustancia tóxica en el corazón y, si no se le para el corazón, le ponen una segunda inyección para asegurarse. Según dicen en el mismo documento, también es posible ponerle al feto una inyección dentro del tórax de digoxina u otra inyección en el corazón de lidocaína. Eso sí, estas dos técnicas tienen el peligro de que “no siempre provocan el fallecimiento del feto”.
En cualquier caso, nos aseguran que “el feto no puede experimentar dolor en ningún sentido” en este momento. En primer lugar, es una afirmación con muy dudosa validez científica. Basta ver en qué la basan: “quedó claro que las conexiones de la periferia a la corteza cerebral no están intactas antes de las 24 semanas de gestación y, según creen la mayoría de los neurólogos, la corteza cerebral es necesaria para la percepción del dolor, así que puede concluirse que el feto no puede experimentar dolor en ningún sentido antes de este momento de la gestación”. Basta unconocimiento básico de lógica para entender que “no están intactas” no es equivalente a “no existen”, que la creencia de la mayoría de los neurólogos no es un dato científico y que, desde luego, de las dos premisas anteriores no se puede sacar ninguna conclusión categórica con derecho a llevar el nombre de científica. En segundo lugar, otro mero ejercicio de lógica básica muestra que el asunto del dolor es moralmente irrelevante en este caso, porque matar a alguien no es sustancialmente malo o bueno dependiendo del dolor que se inflija, lo grave es matarle. ¿O alguien piensa que el asesinato de un adulto ya no es delito si se hace mientras duerme para que no sufra?
Creo que este documento muestra algo muy claro. Hemos llegado a un punto en que los promotores del aborto, al menos en algunos países, creen que pueden quitarse la careta sin peligro. No se avergüenzan de mostrar que todo lo que se nos dijo para ir introduciendo poco a poco el aborto en nuestros países era falso. Ya no les importa. Son como el timador que te roba el dinero y luego, además, se ríe en tu cara por lo tonto que has sido. El mundo occidental ha sido objeto de un tremendo timo, con consecuencias terribles. ¿Sabremos reaccionar aunque sea después de tanto tiempo? ¿Nos queda aún algo de hombría para reconocer que nos hemos dejado engañar y para volvernos contra los que nos mintieron o preferiremos fingir que no ha pasado nada?

lunes, 24 de enero de 2011

El cuidado de la familia. IIOF

Si moldeamos una familia con éxito, nos veremos conducidos a la felicidad. Si por el contrario fracasamos, se producirán heridas y grietas tan profundas que pueden no sanar nunca.
Con todo esto en juego, queda claro que todo el esfuerzo que podamos dedicar es poco para constuir nuestra propia familia. Y por eso es importante concentrarnos en cada fase que vamos recorriendo, viviéndolas intensamente y teniendo en cuenta a dónde nos dirigimos.
A veces, ante la efusión efervescente de las primeras fases del amor pensamos que nuestro amor es indestructible, que no será erosionado, desgastado ni corroído por nada. Pensamos que siempre sentiremos lo mismo por esa persona a la que hoy amo tanto, confundiendo así ese sentimiento con el amor, una parte con el todo.
Luego, en ocasiones pasan los años y de repente nos damos cuenta de que esa persona ya no me entiende, que entre nosotros se abre un abismo cada vez más profundo. O lo que es peor: ya no me importa lo que piensa, lo que sienta, porque estoy muy cansado. Quizás no sabemos cómo hemos llegado allí, o quizás han pasado cosas, pero el hecho es que lo que hemos construido se resquebraja y no encontramos la manera de pararlo... ni tenemos fuerzas.
Sea como fuere, tarde o temprano nos vamos dando cuenta de que el amor es como una planta delicada y valiosa que hay que cuidar desde el principio con mucha atención.
La sociedad presente nos ofrece ayudas para las crisis matrimoniales de múltiples formas y colores. Llevo tiempo analizando este escenario de cerca y me doy cuenta de que las respuestas con más calado, las que llegan a la profundidad de nuestro ser para poder reconstruir desde los mismos cimientos, vienen de los sitios que tienen una visión más profunda e intensa del matrimonio. Porque nuestro mundo nos presenta el matrimonio como una estructura cada vez más difusa, débil y pasajera. Pero la realidad es que cuando una familia fracasa, las heridas producidas son de tal profundidad que no se pueden curar desde una visión efímera y superficial del matrimonio. Esta visión integral y profunda hasta la médula yo la he encontrado en la Iglesia Católica, que considera al matrimonio como una vocación en la vida y un lugar de especial relación con el mismo Dios (sacramento).
Hace ya un tiempo os presenté dos realidades que se presentan en España para las familias que necesitan algún tipo de ayuda. Os recuerdo los artículos y os animo a revisarlos:

Hoy os presento una ayuda más que ha captado mi interés de una manera muy fuerte. No se trata de algo exclusivamente para familias en crisis, sino con necesidad de orientación en diversos campos de la vida familiar, o sencillamente con la intención de recibir herramientas válidas para su crecimiento y desarrollo.

Instituto de Iniciativas de Orientación Familiar
Hace más de 30 años, con el asesoramiento del Instituto de Ciencias para la Educación (ICE) de la Universidad de Navarra surgieron unos Centros de Orientación Familiar (CeOFs). Poco a poco, con los años, fueron extendiéndose por toda España. En 1989 se constituye este instituto para coordinarlos a todos y actualmente tienen una red de centros muy amplia.
Se trata por tanto de una red de Centros independientes de cualquier diócesis, con un material muy bien desarrollado.

El Instituto de Iniciativas de Orientación Familiar es miembro a nivel internacional de la International Federation of Family Development (IFFD), la cual tiene estatus consultivo de las Naciones Unidas, y es madre de la iniciativa The Family Watch.
Ofrece a través de cada uno de sus CeOFs unos extraordinarios programas de Orientación Familiar, que facilitan herramientas a las familias en todas sus fases y a la vez constituyen una valiosa guía en la educación de los hijos. Son los siguientes:
-Programa de Orientación Familiar "Hablar de Matrimonio": destinado a jóvenes que piensan contraer matrimonio, estén o no en fase de noviazgo.
-Programa de Orientación Familiar "Amor Matrimonial"
-Programa de Orientación Familiar "Primeros Pasos": para padres de niños de 0 a 4 años
-Programa de Orientación Familiar "Primeras Letras": para padres de niños de 4 a 7 años
-Programa de Orientación Familiar "Primeras Decisiones": para padres de niños de 7 a 10 años
-Programa de Orientación Familiar "Pre-adolescencia": para padres con hijos de 10 a 14 años
-Programa de Orientación Familiar "Adolescentes"
-Programa de Orientación Familiar "Abuelos activos"

Puedes consultar sus programas en el siguiente enlace:
También su red de centros aquí:

jueves, 6 de enero de 2011

Una antigua costumbre

He descubierto una preciosa costumbre que no conocía para el día de la Epifanía, es decir, el día de Reyes. Lo cuenta Bruno Moreno a través de su magnífico blog "Espada de doble filo", en el artículo "Una antigua costumbre para la Epifanía".
Es impresionante la extraordinaria riqueza que la Iglesia ha ido atesorando a través de los siglos y las culturas, ofreciéndonos así valiosos signos para vivir más profundamente las distintas fiestas cristianas.

Como Bruno lo explica mejor que yo, os reproduzco a continuación un estracto de su genial artículo:
He descubierto una preciosa costumbre que no conocía para la fiesta de la Epifanía, es decir, para el Día de los Reyes Magos. Se trata de una costumbre antiquísima, recogida en el antiguo Ritual Romano anterior al Concilio Vaticano II. Además, como buena costumbre católica, es divertida para niños y adultos, está ligada a la liturgia de la Iglesia y tiene un cierto aspecto de evangelización. ¡Es una ocasión estupenda para hacer graffitis con la bendición de la Iglesia!
La costumbre consiste en que, el seis de enero, los niños, ayudados por sus padres, escriben con tiza en las puertas de sus casas y de las de sus familiares la siguiente inscripción: Las dos primeras cifras del año, luego “+C+M+B+” y, finalmente, las dos últimas cifras del año. Es decir, este año la inscripción sería: 20 + C + M + B + 11. Por supuesto, todo ello cantando villancicos y con buenas dosis de sano jolgorio. La inscripción se deja hasta Pentecostés o hasta que la borre la lluvia.
¿Qué significan las letras de la inscripción? Son las iniciales, en latín, de “Christus Mansionem Benedicat”. Es decir, Dios bendiga esta casa. Una oración que nos vendrá muy bien durante todo el año y proclamará que nuestra casa es un hogar cristiano. Además, como la inscripción se realiza el día de la Epifanía, las letras también recuerdan, en latín, el nombre de los Reyes Magos (algo especialmente importante para los niños): “Caspar, Melchior et Baltassar”. En español,Gaspar, Melchor y Baltasar.
Según me dice mi hermano, en Alemania y en Austria sigue siendo una costumbre muy popular entre los niños y a menudo se pueden ver las puertas con su inscripción a partir de la Epifanía. La foto al comienzo del artículo es, de hecho, de una casa de Alemania. He oído decir que, en España, es una costumbre que se ha mantenido especialmente entre las familias mozárabes(¿quizá como un resto de tradición visigoda?).
Además del hecho de realizar la inscripción, la costumbre de la Iglesia es realizar la bendición de las tizas antes de usarlas. Es algo que no suelen entender los agnósticos, pero, entre los católicos, se puede bendecir prácticamente todo. A fin de cuentas, eso fue lo que hizo Dios al crear las cosas: “Vio Dios que todo era bueno”.
A continuación, ofrezco mi traducción de la oración que se recoge para ello en el Ritual Romano antiguo. La bendición está pensada para un sacerdote, de manera que si es el padre de familia el que la hace, deberá omitirse el diálogo inicial y, en lugar de hacer la señal de la cruz, el padre puede echar agua bendita sobre las tizas:
Bendición de la tiza en la Fiesta de la Epifanía
V. Nuestro Auxilio es el Nombre del Señor.
R. Que hizo el cielo y la tierra.
V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
Bendice †, Señor, esta criatura, la tiza, para que contribuya a la salvación del género humano, y concédenos que, por la invocación de tu santísimo nombre, todos los que la utilicen o escriban con ella en las puertas de su casa los nombres de tus santos Gaspar, Melchor y Baltasar, por su intercesión y sus méritos, reciban la salud del cuerpo y la protección del alma. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.
Antes de la bendición, se puede cantar un villancico y leer una lectura apropiada, como por ejemplo, la siguiente:
Mt, 2, 1b-4. 7-8a. 9-11
Escuchad, ahora, hermanos, las palabras del Santo Evangelio según San Mateo.
En aquel tiempo unos Magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando:
- ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella y venimos a adorarlo. Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.
Entonces Herodes llamó en secreto a los Magos y los mandó a Belén. Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir se puso a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María su Madre y cayendo de rodillas lo adoraron.
Palabra del Señor.

Investigando algo más, he comprobado que en Alemania (y Austria) existe efectivamente esta costumbre, denominada "Los cantores de la estrella". Consiste en que cada 6 de Enero, los niños católicos, vestidos cual Reyes Magos y portando la estrella de Belén, se dan a la tarea de cantar de puerta en puerta y dejar escrito en ella el C+M+B más el año correspondiente (eg, 20+…+10), signo de que ahí estuvieron los Reyes Magos (ie, Caspar, Melchor y Baltazar), o bien, según otra explicación, que “Cristo bendiga la casa” (ie, Christus mansionem benedicat).

Además en el Directorio de Piedad popular del 2002 (como ves, publicado en la web oficial del Vaticano) se explica muy bien:
"la bendición de las casas, sobre cuyas puertas se traza la cruz del Señor, el número del año comenzado, las letras iniciales de los nombres tradicionales de los santos Magos (C+M+B) [en algunas lenguas], explicadas también como siglas de "Christus mansinem benedicat", escritas con una tiza bendecida; estos gestos, realizados por grupos de niños acompañados de adultos, expresan la invocación de la bendición de Cristo por intercesión de los santos Magos y a la vez son una ocasión para recoger ofrendas que se dedican a fines misioneros y de caridad;"

jueves, 22 de julio de 2010

Retrouvaille

Hace unos días os comenté (artículo de Orientación Familiar) que escribiría sobre tres herramientas que considero de gran valor para las familias. Hoy le toca el turno a Retrouvaille. 
Esta palabra de origen francés que significa "redescubrimiento" o "reencuentro" esconde una historia sorprendente. A veces me sobrecoge el hecho de que existan cosas realmente impresionantes que suceden cerca de mí de las que no soy consciente. Retrouvaille es una de esas realidades. Su semilla surgió en Quebec (Canadá) hace 33 años, a través de un matrimonio que elaboró un programa de ayuda para parejas en crisis. Al poco tiempo, un grupo de matrimonios y un sacerdote comenzaban a trabajar con varias parejas. Poco a poco la eficacia hizo que la demanda se extendiera. El programa se ha ido perfeccionando con los años y se ha traducido a diferentes idiomas. Hoy en día están presentes en numerosos de países (incluido España) y han ayudado a decenas de miles de matrimonios. 
El 26 de Septiembre de 2008, Benedicto XVI tuvo un encuentro con el movimiento Retrouvaille e hizo un discurso impresionante sobre la ayuda a las parejas en dificultad (discurso de Benedicto XVI sobre la ayuda a las parejas en crisis).
El pasado 2009, Frank y Julie Laboda, coordinadores de Retrouvaille a nivel internacional, fueron nombrados por el Papa Benedicto XVI consultores del Consejo Pontificio para la Familia. 
Retrouvaille es un programa católico abierto a cualquier matrimonio (creyente o no), y como veis, la Iglesia Católica lo ha bendecido como uno de sus mayores tesoros en la ayuda al matrimonio. 
Se trata en definitiva de una potente y valiosa herramienta para la familia que deberíamos conocer.
Qué es y qué no es Retrouvaille
Retrouvaille no es una terapia de grupo, ni un servicio de orientación familiar. Se trata de un programa para matrimonios en crisis (en cualquiera de sus fases, terminales o iniciales), desarrollado por especialistas que ofrece herramientas a los matrimonios para encaminarles al perdón y al fortalecimiento de su relación.
En qué consiste el programa
Su dinámica consiste en una entrevista inicial, un fin de semana completo y una serie de sesiones de seguimiento. Se les facilitarán herramientas y se les ayudará a ponerlas en práctica. Los matrimonios no tienen que contar sus problemas ante los demás, por lo que solo reciben herramientas y las van poniendo en práctica por ellos mismos.
Complementario a la Orientación Familiar
Este programa se considera un complemento a la Orientación Familiar y a las terapias psicológicas. En estas terapias los matrimonios se reúnen en privado con el terapeuta/orientador y comparten con él su situación y problemas. Este les escucha, acompaña y guía por nuevos caminos en la búsqueda de una sanación. El programa Retrouvaille es más como un seminario o periodo de formación en el que se van recibiendo y trabajando diversas herramientas que ayudan al matrimonio hacia el mismo fin, fomentando un conocimiento mutuo profundo y reconstruyendo el vínculo desde la raíz.
Más Información
Si necesitas más información, puedes escribirme al email de El Pelícano y el Espejo (elpelicanoyelespejo@gmail.com) y te daré datos más concretos sobre Retrouvaille en España.
Si quieres investigar por tu cuenta, puedes visitar los siguientes sitios web oficiales:
- Retrouvaille España


¿Piensas divorciarte? Detente y escucha esto

jueves, 15 de julio de 2010

Orientación Familiar

Hace dos días iba en el tren realizando un trayecto corto por motivos de trabajo. Estaba sentado en uno de esos asientos plegables con una ventana a la espalda. A mi derecha tenía los respaldos dos asientos, que miraban en el sentido de la marcha. En uno de ellos iba una mujer de mediana edad leyendo una revista. Desde mis ojos había una linea visual directa, pasando por el espacio entre los dos asientos, hasta la revista.
No tenía nada que hacer y como el que mira cualquier cosa, distraído, comencé a ojear las hojas adaptándome al ritmo de lectura de aquella mujer. Se trataba de una revista "del corazón". Me llamó la atención que la sección de doble página donde posé mi mirada tenía por título "a punto de separarse". Y ofrecía fotografías de parejas famosas en crisis. Ahí estaban Scarlett Johanson o Hilary Swank. Pensé: "¡¡pero si Scarlett Johansson solo lleva un año casada!!". Estaba todavía algo sorprendido cuando la mano de aquella mujer pasó la página, y apareció otra doble sección con el título "Traicionados". Esta ofrecía un conjunto de imágenes de personas conocidas que habían sido engañadas por sus parejas. Sandra Bullock y Shakira estaban allí esta vez. Tanta inestabilidad comenzó a incomodarme, así que decidí apartar la mirada. Justo cuando iba a hacerlo, aquella mano con las uñas pintadas de rojo cereza, como si fuera la mano que marca el ritmo de un destino inexorable que yo no podía controlar, pasó una nueva página. Un escalofrío me recorrió la columna, mis pupilas se dilataron, ... aquella página no tenía título. Aparecía la cara de un hombre, desconocido para mi, junto a una bella mujer. El titular hablaba de la nueva pareja del conocido varón tras una anterior ruptura hace unos meses.
Miré por la ventana. Las vías se entrelazaban de forma confusa, como aquellas vidas. El tren iba a su máxima velocidad. Mis ojos pasaron fugazmente por la palanca de emergencia que para el tren, y pensé durante solo un segundo: "bajo la palanca y paro el tren, cojo la revista, la quemo con un mechero, la arrojo a la vía, me bajo y corro campo a través hacia el horizonte hasta que caiga inconsciente". En mi mente algo cinematográfica surgen este tipo de pensamientos de vez en cuando, así que no presté mucha atención.
Lo cierto es que el resto del día pensé que estas son la clase de relaciones de pareja que consumimos a diario. En la televisión, en el cine, alrededor nuestro. Así nos vamos educando poco a poco, sin darnos cuenta, en una forma de relacionarnos en pareja.
El amor tiene sus fases, y según vamos avanzando toma tintes cada vez más intensos y se arraiga más profundamente. Pero el mundo está centrado tan solo en la primera, la más efervescente. Las películas solo muestran (al menos el 95%) la fase en que chico y chica se conocen, se enamoran y se entregan a la pasión. Una y otra vez esta fase proyectada ante nuestros ojos.
Y así, cuando las personas, impulsadas por esta primera fase, intentamos llegar más allá, nos encontramos perdidos, pensamos que el impulso de la primera fase nos llevará a través de las demás cual corcel.
Pero la realidad es otra. Y empezamos a encontrar cosas en el otro que no nos gustan, nos vemos empujados a renunciar a nosotros mismos en favor del otro y de los hijos,... y no estamos preparados para ello.
Ante esto, en el fondo, todos tenemos una sola opción: esforzarnos hasta donde consideremos que deja de compensar, y si llegamos a este punto, asumir el fracaso familiar y divorciarse.
La diferencia entre unas familias y otras es el punto hasta donde se es capaz de llegar.
Un fracaso familiar deja una herida tan honda en los integrantes de la familia que puede teñir de sufrimiento el resto de la existencia.
Por otro lado, si conseguimos recorrer las fases del amor en nuestra vida con éxito, pasando a través de las crisis y fortaleciéndonos en ellas, descubriremos que la vocación que un día elegimos vivir nos lleva a la felicidad, que el entregarse por el otro es lo que nos da plenitud y sentido.
Por eso es importante saber que existen ayudas reales, concretas y eficaces para que una familia fundada en el matrimonio pueda caminar por todas las fases. Las vías a veces se mezclan y parecen confusas, pero si sabemos mirar podremos ver que hay señales luminosas, indicadores de dirección, que alguien puso ahí para que el tren avance seguro hasta su destino.
En los próximos días os ofreceré tres señales luminosas que he seleccionado como herramientas fundamentales para la Familia. Hoy comienzo con la Orientación Familiar.

Orientación Familiar
Cuando nos rompemos el femur, acudimos a un traumatólogo porque podrá detectar la naturaleza del problema y poner la solución que pueda reparar la fractura. Cuando existe un desorden en nuestra vida familiar, debemos saber que un servicio de Orientación Familiar nos puede ayudar de la misma forma.
En la familia existen diversas dinámicas que se van desarrollando simultaneamente, se entrecruzan y pueden dar lugar a múltiples situaciones: la personalidad de cada individuo (heredada o formada a través de las experiencias), la relación de la pareja, la paternidad/maternidad, los hijos, la relación con las familias respectivas, ...
Cuando surge un problema y nos hacemos conscientes de ello, podemos acudir a un servicio de Orientación Familiar.
Este servicio consiste en una serie de reuniones en las cuales el orientador, y si es necesario el psicólogo, nos escuchará, nos acompañará y nos ofrecerá herramientas que nos pueden conducir a la comprensión profunda del otro, al perdón. A reconstruir un amor que quizás vemos resquebrajado, en el que se ha instalado un abismo de indiferencia, o en el que el sufrimiento hace imposible pensar con claridad. Poco a poco.
Hace ya más de 30 años que la Orientación Familiar se ofrece a las familias a través de los Centros de Orientación Familiar (COFs). Los orientadores son especialistas en el tratamiento de estas situaciones en el organismo vivo que es la familia. En estos centros trabajan junto a otros especialistas (psicólogos,...), para ofrecer un trabajo eficaz y profesional.
En nuestra diócesis de Getafe, y me consta que en otras también, existe una red de Centros de Orientación Familiar (COFs) en que se ofrece, entre otros, este servicio.
Se trata de una entidad católica, pero abierta a cualquier matrimonio y por tanto a cualquier familia. Los profesionales están altamente especializados en esta labor, y el dinero no será un obstáculo para la atención a ninguna familia, ya que para la Iglesia Católica la familia es un bien fundamental a salvaguardar.

Os dejo enlaces a los COFs que conozco directamente, para que podáis investigar y serviros de ellos si surge la ocasión:
Fundación COF Getafe
COF de Aranjuez